
Cuando se opera una línea de recubrimiento de alto volumen, reemplazar los calentadores infrarrojos de alta calidad por modelos más económicos no sirve para ahorrar unos pocos dólares. Se trata de garantizar el funcionamiento correcto de toda la línea de producción. Necesita componentes que funcionen sin causar problemas en todo el sistema.
Nadie quiere pasar un fin de semana arreglando el gabinete de control solo porque un nuevo calentador no cumple con las especificaciones eléctricas. Lo que se busca es un reemplazo que funcione de inmediato. Punto.
Aquí está la parte complicada: el recubrimiento en polvo es muy exigente. Si las temperaturas no son las adecuadas, el polímero no se va a vincular correctamente y el acabado quedará arruinado. Por eso nos preocupamos tanto por la densidad de vatios de los elementos de cuarzo.
Si la longitud o voltaje de la lámpara no es el adecuado, incluso por poco, aparecerán zonas frías en el chasis. Debemos mantener los ohmios y voltajes exactos (generalmente 220V o 380V) para mantener una temperatura constante. No se pueden usar cifras aproximadas. De lo contrario, los filamentos se quemarán mucho antes de lo esperado.
La mayoría de estos sistemas de alta gama utilizan luz infrarroja de onda corta para penetrar rápidamente en la capa de recubrimiento. Para lograr esto, utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza.
Pero no olvidemos el reflector. Es el verdadero héroe de este proceso. Si se combina un buen calentador con un reflector barato y de baja calidad, en realidad se está desperdiciando el 20% del calor en las paredes del horno, en lugar de en la pieza que se está tratando de recubrir. Es un desperdicio de energía y tiempo.
Por otro lado, utilizar componentes más económicos tiene sus ventajas. Se reciben los componentes más rápido y no hay que esperar semanas por el envío desde el extranjero.
Pero hay un problema: hay que estar atentos a los sellos de los extremos de los tubos. En un taller lleno de productos químicos y spray residual, un sello defectuoso puede ser fatal para los filamentos. Si entra suciedad, el calentador se estropeará en pocas semanas.
Mi consejo: mantenga un programa estricto de limpieza para esos tubos. Así se mantiene una eficiencia alta y se evitan situaciones urgentes en medio de la noche.