
Cómo aprovechar al máximo sus dispositivos Monforts Stenters
Lo importante en cuanto a la fijación del color es cuanta energía absorbe realmente el tinte. La mayoría de las personas simplemente utilizan una lámpara IR genérica y esperan lo mejor. Pero gran parte de ese calor se desperdicia al rebotar contra la tela o al calentar el aire de la habitación. Es un desperdicio de energía y tiempo.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Adaptamos la emisión de la lámpara al “punto óptimo” de los tintes que utilizamos.
El secreto está en las características únicas de cada tinte. Cada tinte tiene su propia forma de absorber el calor. Algunos prefieren ondas infrarrojas de corta longitud, mientras que otros necesitan ondas de longitud media para que el pigmento se fije en la fibra. Cuando la lámpara y el tinte están en la misma longitud de onda, la energía llega directamente a la tela.
Es rápido. Realmente rápido. Eso significa que la tela pasa mucho menos tiempo “cocinándose” en la lámpara.
Maximizando la potencia
Construimos estas lámparas con alta densidad de vatios. Utilizamos tubos de cuarzo de alto voltaje para poder introducir más energía en un espacio menor. El resultado es un aumento instantáneo de la temperatura en cuanto la tela entra en contacto con la lámpara. Esto es muy importante, ya que evita que la tela se seque demasiado o adquiera ese tono amarillento que aparece cuando se cocina por demasiado tiempo.
Las limitaciones (y cómo solucionarlas)
Hay un trade-off. Al concentrar tanta energía, los reflectores tienen que trabajar más duro. No se pueden dejar cubiertos de polvo. Si hay oxidación o suciedad en esos reflectores, el haz de luz se dispersa y la eficiencia de absorción disminuye. Es necesario mantenerlos impecablemente limpios.
Otra cosa: revise sus ventiladores de refrigeración. Si no están diseñados para manejar tal nivel de calor, es posible que se dañen los extremos de la lámpara. Mantenga un flujo de aire constante para que los sellos de la lámpara sigan funcionando correctamente.