
Cómo elegir las lámparas de infrarrojos adecuadas para el curado de rines de aleación
El curado de recubrimientos en rines de aleación requiere un equilibrio preciso. Se necesita calor, y mucho de él, para que el recubrimiento se adhiera al metal rápidamente. Pero al mismo tiempo, el calor no debe ser tan intenso como para deformar el riel.
Por eso, optamos por lámparas de infrarrojo de onda corta. En lugar de perder tiempo calentando todo el aire del ambiente, estas lámparas envían energía directamente hacia el recubrimiento. Es un método eficiente.
Detalles técnicos importantes
Si trabajas en una línea de producción de alto volumen, no puedes permitirte esperar. Necesitas lámparas que alcancen la temperatura deseada en cuestión de segundos. Por lo general, eso significa utilizar tubos de cuarzo de alta tensión.
La alta tensión es muy útil, ya que permite usar tubos más largos sin que disminuya su intensidad en los extremos. Pero aquí está el problema: la fuente de alimentación debe corresponder exactamente a la potencia de la lámpara. Si se aplica demasiada tensión, la lámpara se quemará en unas semanas. Eso no es nada bueno para el presupuesto.
Materiales y condiciones reales de uso
Utilizamos vidrio de cuarzo lleno de halógenos para mantener la temperatura constante. Algunos de nuestros equipos incluso utilizan tubos recubiertos para dirigir el calor hacia la superficie del riel, lo que evita desperdiciar energía.
La mayoría de estos dispositivos utilizan conectores R7 o Sk15, así que basta con reemplazarlos por otros nuevos para seguir trabajando. Son componentes estándar, pero hay que tenerlos bajo control. Si el área de trabajo se humedece, esos contactos pueden oxidarse. Si se ensucian, podrían producirse arcos eléctricos, lo cual es un problema que uno no quiere tener.
Lo que realmente ocurre en la práctica
Las lámparas de infrarrojo de onda corta son extremadamente rápidas. Reduce significativamente el tiempo necesario para el curado, en comparación con los antiguos hornos de convección.
Pero esa rapidez también conlleva riesgos. El calor es tan intenso que, si el tiempo de transporte del material se retrasa aunque sea unos segundos, el polvo se dañará. Eso puede suceder. Por eso, los sensores deben ser precisos al máximo.
Y sabemos cómo funciona esto: una lámpara falla un martes por la mañana, y lo último que quieres es pasar dos semanas esperando alguna “aprobación del fabricante”, mientras tu línea de producción queda paralizada.
Por eso ofrecemos soporte técnico las 24 horas del día. Enviamos los componentes adecuados y los instalamos de inmediato. Después de todo, una línea de producción detenida cuesta mucho más que unas pocas lámparas.