
Cómo lograr una curación óptima del polvo con lámparas de infrarrojos de alta potencia
Hacer que el polvo se cure no es algo mágico, pero sí requiere un equilibrio preciso. Se necesita la cantidad exacta de calor para que el polímero se retifique adecuadamente: suficiente calor para que el polvo se derrita y fluya perfectamente, pero no tanto como para dañar las piezas.
Aquí es donde entran en juego nuestras lámparas. Las hemos diseñado para alcanzar precisamente esos niveles de temperatura cada vez que se utilicen.
Hablemos del calor y la potencia
El verdadero secreto para una curación rápida radica en la relación entre los vatios y la longitud del tubo. Cuando se utilizan tubos de alta potencia, se obtiene una densidad de calor que reduce significativamente el tiempo de curación. Esto significa que las piezas pasan menos tiempo en el horno y más tiempo listas para ser enviadas.
Pero hay que tener cuidado. No se puede simplemente usar cualquier lámpara. Es necesario que la tensión y la potencia coincidan con las especificaciones del transformador; de lo contrario, se corre el riesgo de dañar el filamento de la lámpara.
Un consejo: no se deben utilizar demasiados vatios en un tubo corto. De lo contrario, se crearán puntos calientes que podrían dañar la superficie de las piezas. Además, asegúrese de que su sistema de refrigeración pueda manejar el exceso de calor generado por estas lámparas.
Diseñadas para durar
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que permite soportar el calor sin deformarse y permite que la luz infrarroja pase sin problemas. En su interior, utilizamos un ciclo halógeno que evita que el filamento de tungsteno se evapore y se pegue a las paredes del tubo. Esto garantiza que la luz sea constante durante miles de horas. Sin decoloración ni imprecisiones.
Lo mejor de todo es que son reemplazos compatibles con los sistemas existentes. Si utiliza marcas reconocidas, nuestras lámparas se adaptarán a sus racks y conectores actuales. No tendrá que pasar el fin de semana reparando todo el sistema.
¿Funcionan realmente?
La temperatura del aire en el horno no es importante. Lo que realmente importa es la temperatura superficial de las piezas. Hemos comparado nuestras lámparas con las lámparas costosas de marcas reconocidas. Nos centramos en la física de la transferencia de calor, asegurándonos de que las longitudes de onda infrarrojas penetren realmente en la capa de polvo. Esto garantiza una curación completa, desde abajo hacia arriba, y no solo un secado superficial.
Si la profundidad de curación o la dureza de la superficie final no coinciden con los resultados obtenidos con las lámparas de alta gama, le devolveremos su dinero. Así de simple.