
Deje de adivinar si sus lámparas de infrarrojos realmente están funcionando
Si alguna vez ha operado una línea de recubrimiento textil, sabe bien el estrés que conlleva. Se está en un equilibrio delicado entre quemar la tela o dejarla sin curarse completamente. Durante mucho tiempo, simplemente hemos sobrecargado las lámparas con energía, esperando que todo funcione bien.
Pero eso es una forma anticuada de hacer las cosas. Ahora estamos pasando a sistemas que nos permiten saber cuándo las lámparas ya no funcionan bien.
La importancia de las lámparas de infrarrojos de alta densidad
Para que el recubrimiento se solidifique rápidamente, se necesita luz infrarroja de onda corta. Es la única forma de penetrar esa capa química lo suficientemente rápido. Utilizamos lámparas de cuarzo de alta potencia para generar ese calor instantáneo.
Pero aquí está el problema: cuando se aplica una tensión de 400V para alcanzar los objetivos de producción, se ejerce una gran presión sobre los filamentos de las lámparas. Si la fuente de alimentación es inestable, las lámparas se quemarán. Es pura física.
Hacer que el hardware “hable”
La verdadera magia ocurre cuando dejamos de esperar a que una lámpara deje de funcionar. Por lo general, no sabemos que hay un problema hasta que vemos una zona fría en la tela. Para entonces, ya hemos desperdiciado un rollo de material.
En lugar de eso, instalamos relés sensores de corriente y sensores térmicos directamente en la carcasa de las lámparas. Los conectamos a un PLC que monitorea la resistencia de cada lámpara. Si una lámpara deja de funcionar, incluso solo un 5%, el sistema lo detectará. Sin sorpresas. Sin pánico en medio del turno de trabajo. Simplemente reemplazamos la lámpara durante el próximo descanso programado y seguimos trabajando.
El sacrificio
No voy a mentirle: esto añade algo de volumen al equipo. El gabinete de control se vuelve un poco más grande, ya que se necesitan más módulos de entrada/salida para manejar toda esa información. También cuesta más dinero al inicio.
Pero piense en la tranquilidad que eso ofrece. Ahora tiene un registro en tiempo real de la distribución del calor. Ya no hay necesidad de realizar chequeos manuales de temperatura o de adivinar qué está pasando. Cuando una lámpara deja de funcionar, sabe exactamente cuál es y dónde se encuentra dentro del horno.
Eso hace que todo funcione de manera más fluida.